Tularemia en gatos

Tularemia felina

La tularemia es una enfermedad poco común causada por la bacteria. Francisella tularensis. La bacteria se transmite por garrapatas y con mayor frecuencia afecta a conejos y gatos, pero también puede afectar a perros y humanos. A pesar de ser transmitidos con mayor frecuencia por las garrapatas, los gatos también parecen ser susceptibles cuando se ingieren conejos o roedores infectados. Los gatos también han sido implicados en la transmisión de la enfermedad a las personas. A pesar de ocurrir en todo Estados Unidos, la mayoría de los casos se diagnostican en el medio oeste de los Estados Unidos, particularmente Oklahoma.

Después de ser picada por una garrapata infectada, las bacterias comienzan a multiplicarse y causar enfermedades. Los ganglios linfáticos se agrandan y se forman abscesos en el hígado y el bazo. En general, la muerte ocurre rápidamente debido a una infección bacteriana severa.

De qué mirar

  • Ganglios linfáticos agrandados
  • Fiebre
  • Falta de apetito
  • Ictericia
  • Diagnóstico de tularemia en gatos

    El diagnóstico de tularemia puede ser difícil y, a menudo, solo se diagnostica en la necropsia. Si se sospecha tularemia, los cultivos bacterianos de cualquier material infectado pueden indicar Francisella tularensis. Los análisis de sangre pueden revelar títulos de anticuerpos para la bacteria, pero esta prueba no se realiza típicamente y el veterinario debe solicitarla específicamente.

    Tratamiento de la tularemia en gatos

    Como la mayoría de los casos de tularemia se diagnostican después de que la mascota ha expirado, la efectividad del tratamiento no se conoce por completo. La estreptomicina y la gentamicina son antibióticos que se usan típicamente para tratar humanos y pueden ser efectivos en animales diagnosticados. También se pueden usar otros antibióticos como la tetraciclina y el cloranfenicol.

    Cuidado y prevención en el hogar

    No hay cuidados en el hogar para la tularemia. Las mascotas diagnosticadas requieren atención veterinaria. El riesgo de exposición e infección de tularemia se puede reducir evitando las garrapatas y no permitiendo que sus mascotas cacen y coman conejos. Debido a la naturaleza potencialmente contagiosa de la enfermedad, desde gatos hasta humanos, cualquier animal diagnosticado debe manejarse con mucho cuidado.

    Ver el vídeo: Doxilina, antibiótico de amplio espectro para perros y gatos (Mayo 2020).